« Make healthy hydration the new norm »

Regulación del equilibrio hídrico

El mantenimiento de un adecuado equilibrio hídrico (la diferencia neta entre el aporte y la pérdida de agua) es esencial para la salud.


Es particularmente importante ya que el cuerpo no tiene la capacidad de almacenar agua: debemos reponer toda el agua que perdemos a diario, pues los humanos no podemos sobrevivir sin agua más que algunos días. ¹ ²

Perdemos agua diariamente:

  • A través del tracto respiratorio (respiración)
  • A través del tracto gastrointestinal (heces)
  • A través de la piel (transpiración y sudor)
  • A través de los riñones (excreción de orina)

El estilo de vida y las condiciones medioambientales tienen un impacto significativo en la pérdida de agua a nivel personal, en promedio un adulto sano pierde alrededor de 2.6 L al día.³

Promedio de pérdida de agua en diferentes órganos en adultos

La actividad física y un ambiente caluroso pueden llevar a una pérdida de agua adicional, y contribuir a perdidas de hasta varios litros.

El aporte de agua se obtiene a través de varias fuentes como las bebidas consumidas, la dieta y el agua metabólica producida en distintas reacciones principalmente en la utilización de nutrientes. La producción de agua metabólica representa aproximadamente 300mL al día, el agua proveniente de los alimentos varia dependiendo de la dieta y el resto se debe cubrir con una hidratación adecuada. El balance de agua se mantiene gracias al control homeostático con pequeñas fluctuaciones.

Los siguientes tipos de aportes y pérdidas de agua se encuentran bajo control homeostático:

  • El consumo de bebidas es regulado a través de mecanismos de sed, hormonal (hormona antidiurética) y mecanismos de concentración y dilución renal.
  • La excreción de agua a través de los riñones, varia de manera inversa al estado de hidratación.¹ Cuando se tiene deshidratación se trata de conservar el agua y en caso de hiperhidratación el agua se elimina a través de la orina.

La manifestación de la sed y de la conservación de agua por parte de los riñones tienen su origen en el aumento de la osmolaridad del plasma a diferentes umbrales:

  • La regulación por parte de la hormona vasopresina para la conservación de agua comienza a un promedio de osmolaridad plasmática de 280 mOsm/kg H2O
  • La sed sólo se percibe cuando la osmolaridad plasmática alcanza alrededor de 290 mOsm/kg H2O ⁴

Sin embargo, dicha situación de cambio en la osmolaridad plasmática solamente sucede cuando la deshidratación ha alcanzado una pérdida de entre el 1% y el 2% del peso corporal.⁵ Por lo tanto, en el día a día, podemos estar expuestos a deshidratación leve aún sin tener la sensación de sed. La sed es una señal tardía de la deshidratación. En la práctica, un consejo frecuente es beber en intervalos regulares a lo largo del día, en lugar de hacerlo solo en los momentos en los que se siente sed. Adicionalmente, en algunas personas, como es el caso de las personas mayores, la señal de sed es menos efectiva, por lo que el riesgo de deshidratación aumenta.

Referencias